Cómo cocinar y de qué manera comer los alimentos

Compartir es vivirShare on Facebook51Tweet about this on Twitter

 ¿Cómo los cocinamos?

Cuanto más se acerque ese comestible al estado tal cual lo encontramos en la naturaleza, mejor. Vegetales, legumbres y cereales tienen que quedar en un punto crujiente o al dente si queremos hacer una preparación a fuego.

Cómo cocinar y de qué manera comer los alimentos

 

Dentro de este tipo de elaboración (por medio de calor) las más recomendables, para que nuestros alimentos no pierdan nutrientes son:

  • la preparación del alimento al vapor
  • el salteado ligero
  • el escaldado rápido
  • la cocción con zócalo de agua

Por la consiguiente pérdida de nutrientes es mejor evitar:

  • freír
  • hervir (aunque sí podemos utilizar los caldos resultantes del hervor)
  • exponer los alimentos a largos tiempos de cocción
  • exponer los alimentos afuegos muy altos

¿Que aceites son mejores para cocinar?

Como aceites de mejor impacto en nuestra salud a la hora de cocinar, mencionamos el aceite de oliva (virgen, de primera prensa en frío mejor) y el aceite de coco.

¿Cómo debemos comer nuestros alimentos?

El ritual de alimentarnos es un proceso muy profundo. Ese alimento va a formar parte de nuestras propias células, va a ser un constituyente de nuestro propio organismo, afectándonos a muchos niveles, por lo que es trascendente la forma y el momento en el cual comemos.

Cómo cocinar y de qué manera comer los alimentos 2

Generar un entorno sereno es necesario para asimilar apropiadamente los nutrientes ingeridos. La mejor manera no es frente a un televisor mirando los informativos o sentados frente al ordenador; y si hay música en el ambiente, ésta debe ser tranquila. Las personas de nuestro entorno y el rollito que tengamos con ellos también es un factor al cual hay que prestar atención. Si discutimos, estamos tensionados, nerviosos o con “cara de lunes”, ese plato no nos va a sentar del todo bien. La serenidad y la pausa hacen parte importante del disfrute de un buen plato y su correcta asimilación.

Un buen recurso sobre esta temática la encontramos en la técnica de Mindful Eating.

Sabido es que el estómago no tiene dientes. Todo aquello que no masticamos correctamente no se va a aprovechar como es debido o bien va a interferir en nuestra digestión.

Sobre líquidos

No es muy recomendable tragar según qué líquidos durante la ingesta de sólidos. Si bebemos perdemos efectividad de digestión. Si tomamos bebidas por un lado nos saciamos antes sin la adecuada ingesta de nutrientes (el típico ejemplo de los niños que por beber refrescos no acaban el plato); y además el alimento no va a ser digerido con la misma eficiencia por el hecho de que ese líquido diluye los jugos digestivos. Los refrescos y las bebidas carbonatadas están entonces descartadas totalmente, no solo no son saludables, sino que, además, inflaman el estómago. Sin embargo, una copa de un buen vino o una cerveza no industrial puedan ser buenos acompañantes a la hora de comer.

¿Y las frutas?

Curiosamente, suele ser un error común, creer que el momento de comer frutas ha de ser a modo de postre -pero por supuesto, hay excepciones-. El tiempo de digestión de las frutas es corto, de 15 a 30 minutos. Si los mezclamos con alimentos que tienen un tránsito más lento, no se absorben correctamente los nutrientes, y se entorpece la digestión, generándose gases, fermentaciones y putrefacciones. La fruta es ideal para el desayuno, entre comidas o 20 minutos antes de que comer.

Conclusiones

A nuestra salud le interesa una digestión muy eficiente, fácil, y lo más rápida posible para evitar fermentaciones y posteriores putrefacciones en el intestino, para aprovechar rápidamente todos los nutrientes del alimento con el menor gasto de energía posible.

El momento en el que nos alimentamos debería ser un espacio que nos regalamos, un reencuentro con nosotros mismos, para sentir gustos, texturas, ver los colores, gozar de cada mordisco, llevar un bocado a la boca, dejar el tenedor, saborear, acabar de masticar y … así dejar que ocurra esta mutación del alimento dentro de nosotros.

¡Salud!

Comparte este artículo en tus redes sociales y…

Suscríbete al Newsletter, así podrás descargarte gratis la “Guía de Hábitos Conscientes“.

*imágenes de Pinterest y giphy.com

Compartir es vivirShare on Facebook51Tweet about this on Twitter